
El perifoneo: una voz que marcó generaciones
El salto más importante en la publicidad vallisoletana se dio a finales de la década de los ochenta, un periodo marcado por transformaciones sociales y económicas que exigían nuevas formas de comunicación comercial. Fue en este contexto cuando surgió el perifoneo, una modalidad innovadora que permitió llevar los mensajes publicitarios directamente a las calles y a la vida cotidiana de la población. Este medio fue impulsado por Luis Osorio Cosgaya, quien se convirtió en pionero del perifoneo en el oriente de Yucatán, al identificar el potencial de una comunicación más cercana, accesible y efectiva.

La historia
Gracias a su experiencia previa en la radiodifusión y a su capacidad para conectar con la comunidad, Osorio logró consolidar el perifoneo como una herramienta clave para comerciantes y anunciantes locales. Su iniciativa no solo transformó la manera en que los negocios promovían sus productos y servicios, sino que también marcó un antes y un después en el desarrollo de la publicidad en Valladolid, sentando las bases para nuevas prácticas de difusión que perdurarían en el tiempo.
La voz de Luis Osorio se convirtió en un símbolo sonoro de Valladolid.
Tras el paso del huracán Gilberto, Luis Osorio se vio obligado a reinventarse. La radiodifusora en la que trabajaba cerró sus puertas y, como liquidación, recibió únicamente un automóvil en mal estado y un par de bocinas dañadas. Lejos de desanimarse, puso en práctica su ingenio: reparó el vehículo, adaptó el equipo de sonido y lo transformó en una herramienta de trabajo. Cada día se estacionaba en el mercado, desde donde ofrecía servicios de anuncios a los comerciantes por un costo de tres pesos. Su voz, ya reconocida por su trayectoria como locutor de radio, junto con su facilidad para relacionarse con la gente, generó confianza entre los clientes. Gracias a esta credibilidad y a sus habilidades en relaciones públicas, el proyecto comenzó a crecer y a consolidarse con el tiempo.

Durante años, el perifoneo fue la voz que recorría las calles de Valladolid, informando a la población sobre ferias, corridas de toros, bailes, circos y ofertas de las tiendas locales.
Del casete a la calle: la evolución del perifoneo
En sus inicios, la elaboración de los anuncios publicitarios era un proceso completamente artesanal. Las grabaciones se realizaban utilizando cintas de casete, mezcladoras rudimentarias y una serie de procedimientos manuales que requerían tiempo, precisión y conocimiento técnico. Cada anuncio implicaba un esfuerzo considerable, desde la grabación de la voz hasta la reproducción del sonido en las calles, lo que hacía del perifoneo un trabajo minucioso y cuidadosamente ejecutado.
